Notas
Cacao: Secado
Una vez culminada la fermentación, se retiran las habas de la caja o se
trasvasan los montones para su desecación. Las habas se encuentran
libres de pulpa adherente pero tienen todavía cierto contenido de
humedad y están algo blandas. En los lugares en que el clima es
relativamente seco en el momento de la recolección, se suelen secar las
habas extendiéndolas durante el día en capas de unas cuantas pulgadas de
espesor sobre bandejas que se exponen al sol.
Las capas de las semillas se rastrillan a intervalos y generalmente se
apilan por la noche y se protegen cuando llueve. Las bandejas tienen
generalmente techos montados sobre ruedas para este fin protector. En
algunos países de África occidental, se esparcen las habas sobre
alfombras hechas de cañizo, que se colocan sobre plataformas bajas. Se
pueden así enrollar las alfombras para proteger las semillas y llevarlas
a cobertizos cercanos, cuando llueve. Estas alfombras tienen la ventaja
de que su rastrillado tiende a desprender los fragmentos que quedan
adheridos a las cubiertas de la semilla y pueden caer separándose del
cacao entre las filas de caña. Se tarda aproximadamente una semana de
tiempo soleado para secar a menos de 7% el contenido de humedad
necesario para impedir que crezcan los mohos durante el almacenamiento.
En los lugares en que el clima durante la recolección es menos seco y
soleado, se recurre a la desecación artificial. Se esparcen las habas
sobre una superficie que se calienta por debajo con los gases de
combustión de leña, único combustible local. Un equipo de desecación más
complicado utiliza cambiadores de calor, de forma que se insufla aire
caliente y limpio por la capa de habas esparcidas sobre una superficie
perforada o en un cilindro rotatorio. El equipo moderno puede funcionar
a base de la combustión de petróleo o de combustible sólido, incluyendo
la madera. Este equipo se utiliza mucho en las grandes plantaciones del
Lejano Oriente.
La desecación artificial introduce dos problemas:
Desecación demasiado rápida: Las enzimas del interior del haba se
inactivan por falta de humedad, antes de que se hayan completado
diversas alteraciones. Hasta cierto punto, esto se puede resolver
asegurando que los procesos químicos hayan avanzado suficientemente
antes de separar las habas del montón o de la caja de fermentación,
aunque es normal con la desecación al sol que algunos de estos procesos
tengan lugar durante los primeros días de la desecación.
Penetración de humo en el interior de las semillas: Se suele
producir así un desagradable sabor a humo o a jamón, que no se puede
eliminar posteriormente del chocolate resultante por procesamiento.
Aunque es relativamente fácil diseñar un desecador en el que el humo se
mantenga apartado del cacao, cuando se hace funcionar una serie de años
bajo las condiciones de muchas granjas de cacao que tienen pocas
facilidades para el mantenimiento y aprendizaje, el riesgo de que el
humo penetre en las habas de cacao llega, frecuentemente, a ser una
realidad. Esta es la razón por la que los cacaos de algunas zonas tienen
menos demanda y por consiguiente los precios son más bajos.
Prueba del corte
La clasificación del cacao en los países productores, se basa en la
estimación visual de la calidad por medio de un procedimiento conocido
como “prueba del corte”. La prueba del corte consiste en cortar a lo
largo unas 100 habas como mínimo, para desnudar la sección con la mayor
cantidad de la parte media de los cotiledones. Se examinan
individualmente y se determina el porcentaje de habas de distintas
categorías. Si se necesita medir el grado de fermentación, se establecen
tres categorías adicionales.
La primera es de habas totalmente fermentadas, de color pardo, con las
espiras de los cotiledones que tienden a separarse cuando el haba está
convenientemente seca. Si se puede apreciar algo de color azul o
púrpura, entonces estas habas, que están parcialmente fermentadas, se
clasifican como parcialmente parda o parcialmente púrpura. Si toda la
superficie de corte es azul o púrpura, sin manchas pardas y los
cotiledones están juntos comprimidos fuertemente, se clasifica el haba
como completamente púrpura. Las habas menos fermentadas, que se definen
en esa clasificación, son de color gris; esto es debido a que las
células pigmentadas no han liberado sus contenidos y no se ha producido
ninguna de las transformaciones químicas de la fermentación.
En la práctica, ninguna fermentación es uniforme, y como la fermentación
excesiva acarrea pérdida, tanto de intensidad como de calidad de sabor,
el grado ideal de fermentación debe ser del 70-80% de habas
completamente fermentadas y 20-30% parcialmente pardas y parcialmente
púrpuras. No debe haber habas grises, su presencia indica falta de
volteo suficiente y cualquier cantidad mayor del 5%, se reflejará en la
astringencia del sabor del chocolate. Las habas totalmente púrpuras, son
aquellas en las que las antocianinas se han liberado de las células
pigmentadas por la fermentación acética, pero que posteriormente han
sufrido muy poca transformación química. Estas habas, tampoco deben
aparecer ya que producen en el sabor un efecto similar al de las habas
grises, aunque algo menos perjudicial.
Esta prueba del corte es útil para definir el grado de fermentación del
cacao pero se ha demostrado que es extraordinariamente difícil definir
estas categorías de habas. Como opción, se trató de hacer la valoración
química de la antocianina, ya que la fermentación implica su
degradación. Sin embargo, la cantidad de antocianina en las habas grises
y en las totalmente púrpura es tan superior a la de las semillas
parcialmente púrpura. Por los tanto los resultados reflejan solo las
habas sin fermentar que están presentes. Un haba totalmente púrpura
contiene más antocianina que unas treinta habas parcialmente púrpuras.
Por consiguiente, la prueba del corte, que también revela otros
defectos, diferentes del grado de fermentación, continúa siendo la
prueba admitida a pesar de sus limitaciones.
Las otras característica que se definen con la prueba del corte son:
-
Habas mohosas: En las que se aprecia el moho sobre los
cotiledones, especialmente indeseables. Cantidades pequeñas del 3%
pueden otorgar sabor mohoso desagradable al chocolate;
-
Habas lesionadas: Las semillas penetradas por un insecto, el
cual se alimenta del cotiledón, presentan pérdida de material y
riesgo de contaminación con fragmentos de insectos. Ciertos
escarabajos, cuando están presentes en gran número, pueden comunicar
sabores rancios indeseables;
-
Habas germinadas: Son aquellas cuya semilla ha empezado a
germinar antes de perder su vitalidad por la fermentación, y la
cubierta ha sido perforada por el crecimiento de la raíz primaria,
en el haba germinada y seca, la planta embrionaria se suele
desintegrar, dejando una cavidad que facilita el ataque de los
insectos y mohos; habas planas, son aquellas que han empezado a
formarse pero no se han desarrollado o rellenado por completo, sus
cotiledones no son útiles y únicamente se suman a las cubiertas, por
lo que es un desperdicio y deben ser excluidas de la fermentación.
Fuentes:
Varnam, Alan; Sutherland, jane P. Bebidas: Tecnología, química y
microbiología. Zaragoza, Acribia 1996
Beckett, S.T. Fabricación y utilización industrial del chocolate.
Zaragoza, Acribia 1994
ICCO International Cocoa Organization