Notas
Plagas del cacao
Una vez desecadas las habas de cacao, no sufren deterioro mientras
que se conserven bajo buenas condiciones, es decir, en ausencia de
insectos que se alimentan de estas semillas. El cacao es particularmente
sensible a dos pequeñas polillas tropicales que pertenecen al género
Ephestia.
En la etapa de larva, la oruga penetra en el interior de la semilla,
generalmente a través de una lesión de la cubierta y se alimenta y crece
allí hasta que está lista para convertirse en pulpa. Entonces abandona
el haba.
La lesión producida es fácil ver en la prueba del corte; se observan los
excrementos y filamentos lanosos producidos por la oruga.
También varios escarabajos y sus larvas se alimentan de las habas de
cacao y se pueden reconocer por los excrementos harinosos que depositan.
Algunos, raramente penetran las habas, alimentándose a base de los
restos de pulpa adherida al exterior.
El control de las infestaciones leves se suele hacer rociando un
insecticida suspendido en un aceite no contaminante o en agua. Las
infestaciones más graves se controlan preferiblemente por fumigación.
Microbiología del cacao
Las habas de cacao están libres de microorganismos mientras se
encuentran dentro de la baya, pero la pulpa es un medio excelente para
su desarrollo y éste es favorecido en el proceso de fermentación. Se
incrementan las levaduras y diversas clases de bacterias y después de la
desecación hay también un gran recuento de microorganismos, entre los
que se haya mohos, que se adhieren a la cubierta. Las bacterias están en
estado latente mientras la semilla está seca. El proceso de tostado mata
las bacterias, excepto los bacilos más termo resistentes.
La mayor parte de las bacterias que están sobre las habas son totalmente
inocuas. No obstante, es posible que se produzca alguna contaminación
con bacterias peligrosas como la Salmonella. Afortunadamente, éstas son
mucho más sensibles al calor y mueren normalmente en el proceso de
tueste.
El chocolate y la mayoría de los productos del chocolate son demasiado
secos y azucarados para permitir la proliferación de las bacterias, pero
el chocolate las bacterias permanezcan durante largos períodos en estado
latente. El licor de cacao puede estar contaminado con Salmonella. Se
hacen comprobaciones rutinarias de su condición bacteriana y algunas
fábricas lo tratan con calor para asegurar el control de las bacterias.
Desgraciadamente, la alta temperatura necesaria para matar las bacterias
bajo las condiciones que se dan dentro del cacao licuado, tiene efecto
adverso en el sabor.
Los mohos atacan las habas de cacao y son muy molestas ya que solamente
un 3% de habas mohosas, puede contaminar el chocolate de forma muy
desagradable, y esta contaminación no se puede corregir durante el
procesamiento. Algunos hongos pueden producir la sustancia aflatoxina,
altamente tóxica. De ello surgió la duda de si podía producirse en las
habas de cacao.
Luego de numerosos ensayos no se ha confirmado la presencia de
aflatoxina en las habas de cacao. Hay evidencia de que el hongo debe
tener un medio particular de crecimiento para que se produzca aflatoxina
y parece que el medio necesario no está representado en las habas de
cacao.
Sin embargo, el efecto perjudicial de los mohos sobre el sabor de
chocolate exige constante atención para impedir su crecimiento sobre las
habas. Esto se logra desecando con razonable rapidez después de la
fermentación y evitando la hidratación posterior.
Fuentes:
Varnam, Alan; Sutherland, jane P. Bebidas: Tecnología, química y
microbiología. Zaragoza, Acribia 1996
Beckett, S.T. Fabricación y utilización industrial del chocolate.
Zaragoza, Acribia 1994
ICCO International Cocoa Organization