Notas
Aprendiendo a degustar un chocolate
Cada vez son más las personas que
quieren aprender a “catar”, degustar esta dulce delicia.
Como pequeños emprendedores, queremos
saber que cualidades se buscan al degustar el chocolate, para
así elaborar nuestros productos a la altura de los estándares
que quienes saben del tema han delineado.
Como primera medida, se señala que la
evaluación involucra los cinco sentidos, ¿cómo es esto?
En primer lugar, usamos la vista: ella
nos permite evaluar los tonos de la tableta de chocolate. Cada
cacao tiene un tono característico, por lo que según la
combinación usada, observaremos un tono diferente, mas
amarronado, rojizo, casi negro…
Los conocedores nos advierten que no
debemos engañarnos; no siempre un tono oscuro es sinónimo de
mayor pureza o más cantidad de cacao. En realidad el tono puede
estar dado por haber sido sometido el cacao a un proceso de
alcalinización, para bajarle acidez y mejorar el sabor final del
producto, pero también puede ser el resultado de un “retoque”
con colorantes.
Los cacaos de calidad superior, no
requieren de este proceso y su propiedades organolépticas*
originales se mantienen inalteradas.
En segundo lugar, al quebrar una
tableta para degustar, utilizamos el oído pues debemos prestar
atención al ruido que hace. Un chocolate de calidad, templado en
forma adecuada, producirá un sonido seco, que se conoce como
buen “snap”.
Tercer sentido utilizado: el tacto, al
evaluar la calidad del chocolate, los conocedores lo colocan
unos segundos en la palma de su mano, un chocolate bueno,
correctamente templado demora en fundirse por lo que no se
mancha la mano de quien lo está degustando.
Cuarto: el gusto, en el paladar, el
chocolate debe fundirse con una textura delicada y suave
sensación, no se deben percibir residuos ásperos, de los sólidos
del cacao.
Aquí debemos destacar un factor
importante: ni el chocolate ni la boca deben estar a
temperaturas demasiado bajas, pues la manteca de cacao debe
fundirse en el paladar para que las papilas gustativas perciban
plenamente el sabor. Se considera que es ideal que el chocolate
esté a una temperatura entre los 20 y los 24° C.
Tampoco es deseable que se perciba un
tono astringente, que produce sensación de sequedad en la boca,
pues esto indica un proceso de conchado** deficiente.
Un paladar entrenado distingue el
chocolate por el tono que prevalece, dulce, ligeramente ácido o
con un toque de amargo, cada uno de los cuales identifica un
tipo de cacao de origen. El producto ideal es el que balancea
las tres percepciones de sabor.
Y finalmente el quinto sentido: el
olfato, cientos de componentes volátiles combinados, dan como
resultado el aroma del chocolate.
La correcta percepción del aroma se
consigue, tomando un trocito de chocolate y deshaciéndolo en los
dedos, así se liberan los aromas propios. Con entrenamiento
apropiado podrá diferenciar el aroma característico de cada
variedad y calidad.
Tome ahora el trozo de chocolate y
deje que se disuelva en su boca, los compuestos del aroma se
liberan en él y ahora se perciben las notas secundarias y más
complejas del chocolate.
Por supuesto, el entrenamiento de
nuestros sentidos para una correcta percepción de las
características de un producto de excelencia, lleva tiempo, pero
vale la pena intentarlo.
*Las propiedades organolépticas son el
conjunto de descripciones de las características físicas que
tiene la materia en general, como por ejemplo su sabor, textura,
olor, color. Todas estas sensaciones producen al comer una
sensación agradable o desagradable. (Fuente Wikipedia)
** Conchado: El conchado es un proceso
de refinación de la pasta básica de chocolate por medio del cual
se mejora y armoniza el sabor del chocolate, así como también se
hace posible su fluidez. (Fuente Wikipedia)
*Las
propiedades organolépticas son el conjunto de descripciones de
las características físicas que tiene la materia en general, como por
ejemplo su
sabor,
textura,
olor,
color. Todas estas sensaciones
producen al comer una sensación agradable o desagradable. (Fuente
Wikipedia)
** Conchado:
El conchado es un proceso de refinación de la pasta básica de
chocolate por medio del cual se
mejora y armoniza el sabor del chocolate, así como también se hace
posible su fluidez. (Fuente Wikipedia)
Gloria Molina y Vedia
E-mail: gloria@cursosdechocolate.com.ar