Notas
“Cuidado de los
moldes en chocolatería”
Cuando hablamos de la duración de los moldes,
independientemente del material del que estén hechos, no podemos
dejar de recalcar la importancia del cuidado de los mismos.
¿Por qué es importante
este factor? Porque el chocolate copiará el brillo y terminación
del molde en que lo hayamos colocado. Un molde en buenas
condiciones dará como resultado un bombón liso y brillante, por
el contrario un molde rayado, con manchas, restos de azúcar o
abolladuras, dañará la apariencia del mismo.
¿A que nos referimos
entonces, cuando hablamos de “cuidar” los moldes? Al trato
apropiado a la hora de usarlos, lavarlos y guardarlos.
Los de metal: Los
antiguos moldes de metal, por lo general están recubiertos con
una película que impide la oxidación. Por eso, si para
limpiarlos utilizamos esponjas ásperas, probablemente dañaremos
la cubierta y empezaran a aparecer pequeños puntos de óxido, y
un molde oxidado es totalmente inutilizable.
Moldes de
policarbonato o plásticos: Un molde de policarbonato o plástico
puede empezar a perder brillo y/o presentar rayones que se
trasladan a la pieza de chocolate. Estos defectos suelen
aparecer con el uso y casi siempre tienen que ver con maltrato a
la hora de limpiarlos.
¿Cómo limpiar los moldes para no dañarlos?
Vale aclarar, que los chocolateros de experiencia,
recomiendan que: en plena producción es mejor no lavar los
moldes. Esto es para evitar usar un molde con restos de humedad
que dará como resultado bombones opacos o en el peor de los
casos no podremos desmoldarlos.
Estando en producción
entonces se puede optar por “limpieza en seco”.
- Con una toalla de
papel suave, quitar los restos de chocolate y pulir con
delicadeza el interior de la coquilla.
- Si hay mucho residuo
de chocolate pegado en el molde, llevar el mismo a un congelador
por unos minutos y luego golpear como si estuviéramos
desmoldando. Por lo general basta con esto para que los trozos
grandes se despeguen. Si aún así no sale todo, utilizar un
secador de cabello o pistola de calor, para entibiar ligeramente
el chocolate y así poder sacarlo con la toalla de papel. Nunca
utilice elementos cortantes o filosos para despegar el
chocolate, produce rayones en los moldes.
Lavado al final de la
jornada: lavar el molde con agua tibia y esponja suave, evitar
utilizar detergentes, (por lo menos del lado de la coquilla),
para que la manteca del cacao vaya formando una fina capa
protectora. Esto es muy similar a lo que hacen los panaderos y
pizzeros con sus moldes, al evitar el detergente en la
superficie que va en contacto con el producto, la grasa
naturalmente forma una capa que ayuda al desmolde.
Secar con paño suave o
toallas de papel, colocar luego en escurridor, en un ambiente
aireado y libre de polvo, antes de guardarlos. Si no se secan
antes, la humedad se condensa y mancha los moldes.
Pese a que su uso es
muy común, cuando empecé a trabajar chocolate y tuve problemas
con los moldes, me aconsejaron no utilizar paños con alcohol
para su limpieza, pues según me explicaron, generalmente el uso
de alcohol al limpiar se asocia con la perdida del brillo del
molde. Sin embargo, no hay porque dejar de hacerlo si en su
experiencia el uso de alcohol no le ha dado problemas.
Otros consejos útiles:
- Guardar
cuidadosamente, evitando que se golpeen, sobre todo los moldes
de metal, pues se abollarían.
- Los de plástico
delgado transparente se marcan con mucha facilidad, por lo que
debemos evitar colocarles peso excesivo encima o doblarlos al
guardar.
- Cubrir los moldes o
guardarlos en cajas, para evitar que se les pegue el polvo del
ambiente.
- Cuando un molde
tiene tendencia a pegarse, lo primero que debemos verificar es
que el chocolate se haya templado correctamente. Si es así, tal
vez el molde haya sufrido algún maltrato: agua demasiado
calientes, productos de limpieza abrasivos, etc. En esos casos
se puede pasar manteca de cacao derretida con una toallita de
papel suave, (yo derrito suficiente manteca de cacao como para
hacer un bombon compacto, lo dejo enfriar, desmoldo y limpio
solo con toalla de papel). En algunos países se consigue en
aerosol, si no la tiene disponible puede reemplazarse por un
aerosol antiadherente sabor manteca/mantequilla.
- Antes de cada uso,
limpiar cuidadosamente con papel.
Estos cuidados, según
nuestra experiencia de trabajo, contribuyen a una mayor duración
de los moldes y un resultado excelente. Por supuesto, tal vez
alguno de nuestros lectores y chocolateros amigos tenga otra
técnica que le esté dando buen resultado.
Si desea compartirla,
agradeceremos sus comentarios.
Gloria Molina y Vedia
E-mail: gloria@cursosdechocolate.com.ar